Historias de Jack Russell

Un día te suena el teléfono, y hay un señor que quiere un Jack Russell, lo que en principio parece que es la venta de un cachorro, intentas darle la vuelta para explicar que cada ejemplar es único e intransferible, que no es un perro, es algo más. Hay gente que te escucha y otras que no, lo que si es verdad es que ese día este señor me entendió, conectamos, el quería lo mismo que yo le ofrecía, buscaba un Jack Russell, pero no lo quería por capricho, note la necesidad, nunca lo entendí, pero el quería un cachorro en especial, y tenía claro que iba a ser suyo. Un Jack Russell puede ocupar muchos huecos en la vida de una familia, pero lo importante es que la entrada a su nuevo hogar sea algo consensuado, y me pregunto yo? Por qué no elige usted otra raza, si hay más de 700 razas de perros en el mundo, a mi casi me hacen un favor, ya que nos ahorra tiempo a todos y sobre todo al Jack Russell. Pero no, aquí no había dudas, quiero a ese cachorro, se llama NOW VITO, y además le digo que le vamos a llamar Vito, como el padre. Si alguien piensa que con un par de llamadas de teléfono no se puede conectar con una persona le digo que SI, se puede. Honestidad, seriedad, templanza, muy familiar, honradez… todas lo que se puede pensar de este SEÑOR son estos datos, ante esto hay que quitarse el sombrero, la misma confianza que ha depositado en mi, hay que demostrarla. Se le preparó un ejemplar espectacular, tanto fue así que me enamoró, NOW VITO me llegó, al igual que su nuevo amo, tanto fue así que he estado trabajando en los Jacks para llegar a tener un macho como este, tardé un año y medio hasta que llegó y ahora está conmigo, se llama UMBERTO DE TRES BARRILES, y siempre que lo veo me acordaba de NOW VITO, el fue el comienzo.
Esto me hace pensar que habrá gente que piense que mandamos un trozo de carne. o peor, que compran un trozo de carne, NO ES ASÍ, es algo más, cuando con 8 semanas el cachorro lo mandas a su nuevo hogar, te despides para siempre, sabes que hará una buena labor, eso queda ahí, ya que en pocas ocasiones vuelves a tener noticias.
Vitto, se fue, una familia le esperaba, un CABALLERO se había encargado de todo, la responsabilidad que le das al cachorro iba también de paquete, ahora después de algo más de dos años aparece y me cuentan cómo ha ido……….PUFF ¡¡¡¡¡ sin palabras me quedo, un giro inesperado, la vida te va enseñando día a día, pero nunca te avisa de lo que te toca y hoy ha llegado uno de esos días, el SEÑOR que un día quería un Jack Russell para su hija, para que esté con ella por algún motivo que no me llegó a contar, hoy me he enterado que no está con nosotros, está en un sitio mejor, ha dejado a Vito para superar la pena, Vito lo sabe y día a día se supera para crear felicidad.

IN MEMORIAM

Los comentarios están cerrados.