Montas

Los Jacks Russell Terrier evolucionan en cantidad y calidad si los propietarios de sementales y hembras reproductoras mantienen relaciones amistosas que van más allá del reglamento. Mientras los criadores sigan seleccionando a los sementales sólo en función de sus aptitudes de reproducción y no siguiendo criterios objetivos de calidad con respecto al estándar, los Jacks Russell pueden pasar altibajos. Ello nos lleva a hablar del precio de la monta. Si bien no es normal que los propietarios de campeones suban los precios sin medida teniendo en cuenta la calidad de su animal, tampoco lo es que los propietarios de hembras especulen a la baja en la elección del macho. Debe escogerse a los padres en función de sus cualidades propias y  de su ascendencia. Puede calcularse que el precio de la monta corresponde a la mitad del precio de un cachorro o debe ser sustituido por una elección de cría. Esta última debe seguir existiendo, en lugar porque está inscrita en el reglamento internacional y, ademas, porque permite fijar los tipos de campeones.

La llegada inminente de controles de ADN aplicados de forma sistemática a la cría canina sólo podrá constituir una mejora.

Reglamento internacional de cría (Berna 1979)

Preámbulo

1. Los recíprocos derechos y obligaciones de los propietarios o poseedores de sementales y perras son determinados por las asociaciones de cría, el derecho nacional y los reglamentos adoptados por las asociaciones de cría y las asociaciones cinológicas nacionales, así como por convenciones particulares. En caso de que no existan tales disposiciones, resulta aplicable el reglamento internacional de cría de la FCI.

Se recomienda vivamente a los criadores, propietarios o poseedores de sementales que determinen por escrito las condiciones en las que se hará la monta, a fin de crear una situación clara en lo que respecta a las obligaciones económicas.

El reglamento internacional de cría de la FCI debe ser aplicable para todos los casos que no esten regulados por el derecho o los reglamentos de cría nacionales.

Transporte y gastos de mantenimiento de la perra

2. Se recomienda a los propietarios de perras que lleven a la perra que debe ser montada al domicilio del macho personalmente o bien a través de un tercero. En caso de que una perra permanezca varios días en el domicilio del poseedor del semental, todos los gastos derivados, como alimentación, alojamiento y atención veterinaria eventual, así como los daños que la perra pueda provocar en las instalaciones de cría o en la vivienda del poseedor del semental, corren por cuenta del propietario de la perra. El transporte del regreso de la perra se efectúa por cuenta de su propietario.

Responsabilidad

3. De conformidad con las disposiciones legales vigentes en distintos países, es responsable de los daños que pueda causar el animal la persona que, en el momento del perjuicio, se ocupe del alojamiento y los cuidados del animal.

En caso de que la perra permanezca uno o varios días bajo la vigilancia del poseedor del semental, este último es considerado, según la ley, la persona que asume la custodia del animal, por lo que es responsable de los daños que la perra pueda ocasionar a terceros.

El poseedor (persona que asume la custodia) del semental debe tener en cuanta lo anterior al firmar la póliza de seguros personal de responsabilidad civil.

Muerte de la perra

4. En caso de que la perra muera durante la estancia en el domicilio del poseedor del semental, este último se compromete, por su cuenta, a solicitar a un médico veterinario que haga constar la muerte y su causa. Ademas,  informará lo antes posible al propietario de la perra sobra la muerte y su causa.

En el caso de que la muerte sea ocasionada por culpa del poseedor del semental, este último está obligado al pago de daños al propietario de la perra.

En caso de que no pueda reprochársele falta alguna, corresponde al propietario de la perra reembolsar al poseedor del semental todos los gastos relacionados con la muerte de la perra.

Elección del semental

5. El poseedor del semental se compromete a que sólo monte a la perra el semental previsto, con exclusión de cualquier otro.

En caso de que el semental no proceda a la monta, la perra sólo puede entrar en contacto con otro semental con la aprobación de su propietario.

De todos modos, está prohibido dejar que una perra sea montada por dos o más sementales durante un mismo ciclo.

Monta errónea

6. En caso de que se produzca de forma accidental, peo no intencionada, una monta por parte de un semental distinto del acordado, el poseedor del semental que ha tomado a la perra bajo su custodia está obligado a reembolsarle al propietario de la perra todos los gastos ocasionados por esta monta errónea.

Tras una monta no intencionada por parte de un semental distinto del que estaba previsto, está prohibido proceder a una nueva monta con el semental previsto a tal efecto.

El propietario del semental no puede en ningún caso, por esta monta, pretender imponerle obligaciones económicas al propietario de la perra.

Certificado de montas

7. El propietario del semental de fe, mediante la redacción de un certificado, de la ejecución correcta de la monta. al firmar el documento, confirma que ha sido testigo ocular de la monta.

Si los servicios que se ocupan del Libro de Orígenes de un país donde la camada debe inscribirse requieren ciertos formularios especiales, le corresponde al propietario de la perra procurarlos, rellenarlos correctamente y presentarlos a la firma del poseedor del semental.

Este certificado de monta debe incluir obligatoriamente los siguientes datos: nombre y número de inscripción en el Libro de Orígenes del semental; nombre y número de inscripción en el libro de orígenes de la perra, nombre y poseedor del semental, nombre y dirección del propietario de la perra y, si se desea, la fecha de adquisición de la perra; lugar y fecha de la monta; firma del poseedor del semental y del propietario de la perra; en caso de que los servicios que se ocupan del Libro de Orígenes requieran para la inscripción de los cachorros una fotocopia certificada o un extracto certificado del pedigrí, le corresponde al propietario del semental poner estos documentos, a título gratuito, a disposición del propietario de la hembra.

Compensación de la monta

8. Se aconseja al poseedor del semental que no firme el certificado de monta hasta después del pago del precio previamente fijado.

No obstante, no se permite la retención de la perra como prenda.

9. Si el semental acordado no procede a la monta por el motivo que sea, o porque la perra no se deja montar, haciendo que la monta no de haya realizado de forma efectiva, el poseedor de semental conserva el derecho de la compensación previtas en el artículo 2, pero no puede pretender el precio convenido por al monta.

10. En cuanto a las descendencia del semental, el poseedor del mismo no tiene derecho, respecto al propietario de la perra, a compensaciones distintas de las previstas para la monta.

No tiene ningún derecho a hacerse enviar un cachorro, salvo que el propietario del semental desee conservar uno para su criadero, a condición de no venderlo.

Cuando las partes se han puesto de acuerdo para la entrega de un cachorro como indemnización por la monta, este acuerdo debe formularse por escrito y antes de la misma. En un acuerdo de este tipo, deben precisarse y respetarse los siguientes puntos: el momento de la elección del cachorro por parte del propietario del semental; el momento de la entrega del cachorro por parte del propietario del semental; el momento a partir del cual prescribe irrevocablemente el derecho a la elección por parte del poseedor del semental; el pago de los gastos del transporte; los acuerdos especiales para aquellos casos en que la perra sólo pariese cachorros muertos o un sólo cachorro vivo, o para el caso de que el cachorro muriese antes de la entrega.

La perra no queda preñada

11. Tras una monta ejecutada correctamente, se considera que el semental a cumplido con sus condiciones y que, por lo tanto, se dan condiciones para tener derecho a la compensación, las cuales no constituyen una garantía en cuanto a que la perra esté preñada. Depende del propietario del semental, cuando la perra no queda preñada, conceder un próximo periodo de celo de esta última monta a título gratuito o bien reembolsar una parte de la indemnización obtenida por la monta. No obstante, el derecho convenido a una monta gratuita se extingue, en principio, a la muerte del semental o cuando este último cambia de poseedor, o bien con la muerte de la perra.

Inseminación artifical

12. En caso de inseminación artificial de la perra, el veterinario que ha recogido el esperma del semental debe dar fe, mediante un certificado que se entrega en el servicio que se ocupa del Libro de Orígenes, en el que deben ser registrados los cachorros, que el esperma fresco o congelado procede efectivamente del semental acordado. Por otra parte, por otra parte, el poseedor del semental debe poner a disposición del propietario de la perra a título gratuito los certificados previstos en el artículo 7.

Todos los gastos realizados para recoger el esperma corren por cuenta del propietario de la perra. asimismo, los gastos relativos a la inseminación corren por cuenta del propietario de la perra. El veterinario que procede a la inseminación de la perra debe confirmar ante los servicios que se ocupan del Libro de Orígenes que la perra ha sido inseminada efectivamente mediante el esperma procedente del semental previsto para la monta. En este certificado, conviene hacer constar también el lugar y la fecha de la inseminación, el nombre y el número de inscripción del Libro de Orígenes de la perra, así como el nombre y la dirección del propietario de la misma.

El propietario del semental que proporciona el esperma tiene que expedir al propietario de la hembra, además del certificado facilitado por el veterinario, un certificado oficial de monta.

Fuente: El Jack Russell Terrier de Bernard Lebourg. Editorial de Vecchi


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